La frialdad de las cifras macroeconómicas a inicios de 2026 contrasta con el estancamiento palpable en las calles de Huánuco. Las estadísticas oficiales registran un repunte histórico: el canon minero de Lauricocha aumentó un 40.7%, y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) adelantó S/ 2,212 millones para garantizar recursos en las regiones. Sin embargo, en el principal centro académico de la región, la Universidad Nacional Hermilio Valdizán (UNHEVAL), esta bonanza se revela como un espejismo estadístico que oculta la falta de eficiencia.
La universidad exhibe con orgullo una ejecución presupuestal del 97%. No obstante, al analizar cualitativamente la naturaleza de ese gasto, se devela una preocupante realidad: la UNHEVAL no está invirtiendo en el futuro de la región; está financiando su propia burocracia. El dinero del canon se desvía masivamente a planillas del régimen de Contratación Administrativa de Servicios (CAS) y gastos corrientes de oficina. Mientras tanto, las partidas para patentes y laboratorios figuran en el sistema bajo la etiqueta de «No Financiados». El conocimiento y la ciencia regional están técnicamente secuestrados por el papeleo.
El peligro de las aulas vacías y los expedientes entrampados
El letargo de la UNHEVAL se divide en dos frentes igual de graves: las obras físicas que avanzan bajo la ilegalidad y los proyectos académicos que nunca logran salir del papel.

En el primer frente, el proyecto del Almacén y Archivo Central, valorizado en S/ 13 millones, representa un severo riesgo legal detectado por el Órgano de Control Institucional (OCI). La infraestructura avanzó en etapas cruciales sin un supervisor acreditado, vulnerando la Ley de Contrataciones del Estado. Esto no es solo una falta administrativa; es un peligro estructural directo para los futuros usuarios del edificio. Un escenario similar se vive en la Facultad de Ingeniería Civil y Arquitectura, donde las ausencias del personal clave de supervisión amenazan con desatar sobrecostos y adendas que terminarán pagando todos los peruanos.
En el segundo frente, el de la preinversión, el entrampamiento es absoluto. El millonario plan de S/ 26 millones para la Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía sigue congelado en actualizaciones de documentos, postergando sistemas de riego claves para el agro local. Asimismo, el esperado Complejo Tecnológico de Ingeniería recibió luz verde únicamente en su perfil inicial mediante la Resolución Rectoral N.° 0432-2026-UNHEVAL. Al no elaborarse el expediente técnico definitivo, la modernización de los laboratorios de Industrial, Sistemas y Mecatrónica se retrasa por varios semestres más, condenando a los estudiantes a capacitarse con tecnología obsoleta.

La factura que paga el ciudadano común
La incapacidad de la UNHEVAL para ejecutar sus proyectos de inversión pública no solo perjudica a la comunidad universitaria, sino que rompe la cadena económica de la provincia. Cuando los S/ 39 millones destinados al Archivo Central y a Veterinaria se estancan en trámites y cuentas bancarias, se anula la creación de empleo local no calificado.
Al no contratarse albañiles, operarios ni proveedores huanuqueños, el excedente de la minería jamás llega a la economía doméstica urbana. Los sueldos que deberían dinamizar el comercio diario no existen, provocando que los mercados locales languidezcan y que el costo de la canasta básica familiar sea cada vez más insostenible. Mientras la alta dirección de la UNHEVAL siga justificando su gestión con porcentajes vacíos en el Portal de Transparencia Estándar, la paradoja del canon continuará: una región rica en recursos, pero sumida en el letargo técnico.
Las sanciones civiles y penales que la Contraloría puede aplicar a los funcionarios responsables de la UNHEVAL.
- El impacto directo de la falta de laboratorios en la acreditación universitaria de las carreras afectadas.
El retraso técnico de la UNHEVAL impacta negativamente en la acreditación y el futuro académico de sus carreras ante el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (SINEACE).
📉 Impacto directo en la Acreditación de Carreras
La falta de laboratorios modernos genera consecuencias institucionales críticas:
- Pérdida de Estándares Internacionales: Carreras como Ingeniería Industrial, históricamente reconocidas por el SINEACE, arriesgan la renovación de sus acreditaciones vigentes al no contar con laboratorios especializados de vanguardia.
- Bloqueo de Nuevas Certificaciones: El entrampamiento del expediente de S/ 26 millones en la Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía frena en seco sus procesos de autoevaluación. Sin infraestructura real de riego ni laboratorios funcionales, es imposible superar las auditorías externas de calidad.
- Desventaja para Ingeniería de Sistemas e Industrial: La demora en la construcción del Complejo Tecnológico de ocho pisos mediante la Resolución Rectoral N.° 0432-2026-UNHEVAL condena a los estudiantes a capacitarse con simuladores obsoletos. Esto reduce la calificación en el criterio de «Equipamiento e Infraestructura» del modelo de acreditación nacional.
- ⚠ El riesgo del Licenciamiento Institucional
- Aunque la UNHEVAL obtuvo su Licenciamiento Institucional ante SUNEDU en 2019, las Condiciones Básicas de Calidad (CBC) se deben mantener en el tiempo de forma obligatoria. El descuido en la supervisión de obras (como en Ingeniería Civil) y el desvío de fondos del canon hacia el gasto corriente (planillas CAS) configuran un escenario de vulnerabilidad. Una supervisión de oficio por parte de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU) podría derivar en sanciones administrativas por no garantizar un equipamiento altamente especializado acorde a las vacantes de ingreso.




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