Mientras la víctima, Juan Martínez Torres (54), se debate entre la vida y la muerte en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Belén, la justicia local otorgó la libertad a Maricsa Polet Alfaro Cerna tras apenas 48 horas de detención. ¿Pesó más el llanto ante el juez que las pruebas de irresponsabilidad criminal?
Trujillo. El sistema de justicia vuelve a estar en el ojo de la tormenta. El juez José Manuel González Pajuelo, del Primer Juzgado Penal de Flagrancia de La Libertad, firmó la orden de liberación para Maricsa Polet Alfaro Cerna (32), la conductora que la noche del último domingo arrolló violentamente a un vigilante en la urbanización El Golf. La decisión ha generado una ola de indignación ciudadana, pues la imputada abandonó la sede policial a pesar de los abrumadores agravantes que pesan en su contra.
Cronología de una impunidad anunciada
El accidente, captado por cámaras de seguridad, muestra cómo el moderno Mercedes-Benz conducido por Alfaro Cerna impacta directamente contra Martínez Torres, quien realizaba sus labores de vigilancia sentado en una vereda. El impacto fue tan brutal que el trabajador fue aplastado contra una pared, quedando inconsciente al instante.
Sin embargo, lo que vino después fue una serie de irregularidades que hoy Semanario Avance pone bajo la lupa:
- Ebriedad absoluta: El dosaje etílico practicado a la conductora arrojó 1.84 g/l de alcohol en la sangre, una cifra alarmante que cuadruplica el límite legal permitido (0.5 g/l).
- Irresponsabilidad al volante: Se confirmó que Alfaro Cerna conducía con la licencia de conducir vencida desde el año 2022. Además, arrastraba una deuda de más de S/ 5,000 en papeletas impagas por diversas infracciones de tránsito.
- Pasado reincidente: No es la primera vez que la mujer protagoniza un hecho similar. Registros policiales revelan una denuncia previa en 2019 por un choque contra un camión en Huanchaco, tras salir de una discoteca.
¿Limpieza de pruebas? El sospechoso parte policial
La familia del vigilante ha denunciado públicamente un presunto intento de favorecimiento por parte de malos elementos de la PNP. En el acta de intervención inicial, los efectivos consignaron que las lesiones de la víctima se debieron a una “caída de altura”, omitiendo deliberadamente el atropello registrado en video. Ante este escándalo, la institución policial ha separado a los agentes involucrados, pero el daño en la investigación preliminar ya está hecho.
Víctima en estado crítico
Mientras la responsable del accidente lloraba ante el juez asegurando ser una «ciudadana trabajadora» y prometiendo «no descansar» hasta ver a la víctima recuperada, la realidad en el Hospital Belén es desoladora. Juan Martínez Torres permanece intubado, con diagnóstico de policontusiones graves y pronóstico reservado. Su familia, de escasos recursos, no solo enfrenta el dolor de su posible pérdida, sino también la burla de ver a la culpable libre antes de que la víctima siquiera recobre el conocimiento.
La libertad de Alfaro Cerna bajo comparecencia con restricciones es vista por la opinión pública trujillana como un nuevo capítulo de impunidad, donde el poder económico y las lágrimas parecen valer más que la vida de un trabajador.



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