(Una lectura a Flores Galindo)

Por: Cipriano Lucio, QUISPE QUISPE [*]

Cuando Bolívar llegó al Perú en setiembre de 1823, el Perú se encontraba al borde del abismo, que Bolívar ayudó a salir de esa situación es bastante discutible. 203 años después de la llegada del caraqueño, la situación tiene cierta similitud.

La historia del Perú se caracteriza por ser una de fuga continua, con fuertes interrupciones (irrupciones) como algunos han mencionado se puede considerar un país “aluviónico”. Flores Galindo afirma en una frase aleccionadora “alguien ha referido a un país aluviónico. Hasta se lo ha calificado de ‘abortivo’. Votar en contra parece ser un frecuente ejercicio intelectual.”[1]

En estos tiempos eleccionarios las ideas del historiador Flores-Galindo, quizá nos puedan servir como insumos para una mejor decisión y apostar por un Perú mejor. Esperamos que las líneas contiguas motiven a acudir a la urnas con convicción y tranquilidad.

  1. ALGO SOBRE LA UTOPÍA EN EL PERÚ

Para Flores Galindo “Utopía es una palabra europea. Tiene una fecha precisa de nacimiento: 1516 y hasta un padre legítimo: Tomás Moro. Pero la palabra, con los años y los siglos, de señalar lo que no tiene lugar fue cambiando y enriqueciendo su contenido… los contenidos no se mantienen inalterables. Las palabras tienen historia y, a veces, terminan significando cuestiones muy distintas a las que denominaron en sus orígenes…”[2]

Para el Perú “El país de la Utopía fue el país de los Incas: una sociedad imaginaria como justa e igualitaria. La utopía era posible por cuanto ya había ocurrido antes.”[3]

Dice Flores- Galindo que “La utopía nace de un rechazo al presente y remite a un pasado, al encuentro con las tradiciones: negar la modernización. Las esperanzas terminan cifradas en factores religiosos… Estas aspiraciones terminan por lo general encarnándose en un personaje, especie de Mesías, que anunciará – y  tal vez restaurará- el nuevo orden. La búsqueda de un inca.”[4]

Elaborar un discurso así, suena autoritario, quizá es una inversión de las cosas. Un ejemplo que menciona Flores – Galindo es el relato de José María Arguedas titulado “el sueño del pongo” publicado en 1965. La utopía no debe ser entendida como una identidad con la  muerte, sino más bien considerar que “uno de los elementos propios de cualquier dimensión utópica es la afirmación de la vida.”[5]

Donde se pueda recuperar la vida marcada por la risa y la alegría  (es decir la felicidad). Donde pueda recuperarse la calidad de la vida del ser humano, en el caso del Perú del hombre andino –amazónico, donde haya un “encuentro el ansia de vivir y la imaginación.”[6]

Flores-Galindo entendió el socialismo como una posibilidad como una utopía, por ello decía “socialismo no sería necesariamente sinónimo de occidentalización y modernización del país… un socialismo que, entonces, no signifique la destrucción de culturas tradicionales, ni se edifique a costa de los campesinos. Estos son los desafíos intelectuales que plantea la utopía andina de cara al futuro.”[7] Es decir, no necesariamente tiene que ser “calco y copia” sino que sea producto de una “imaginación heroica”.

  • SISTEMA DE GOBIERNO

Según Alberto Flores Galindo es pertinente considerar “La democracia… como el gobierno efectivo y real de las mayorías… una sociedad socialista no debería cargar con el peso del autoritarismo que subyace a las concepciones mesiánicas –afirmaba Flores-Galindo-. En ese sentido, si bien la búsqueda de un inca ha obsesionado a muchos en el pasado peruano, no habría que seguir buscando un inca.  El pasado es útil y necesario a condición de que tengamos algún control sobre él y no permitamos que sus fantasmas nos cierren el horizonte.”[8]

En el Perú es necesario mantener la búsqueda de la utopía debido a que: “Son muchos en el Perú los que se sienten inconformes con esta sociedad y aspiran a una solución radicalmente alternativa.”[9] Hoy más que nunca se busca una “sociedad alternativa” a la actual.

Otro asunto importante que plantea Alberto Flores Galindo es que “El tema de utopía andina conduce a esa solidaridad con los miserables que reclamaba Lorenzo Huertas; pero para ser eficaces, hay que evitar las identificaciones románticas.”[10]

“Para responder a los desafíos modernos [postmodernos, diría hoy el  autor], el socialismo necesita reencontrarse con los movimientos sociales y proponer una nueva imagen de la democracia… [hay una] necesidad de encontrarnos con los sectores populares: ‘conociendo al interlocutor, al compatriota, al hermano, y no dándole órdenes, consejos y aun poniendo en sus manos instrumentos de liberación’, pero con los ojos vendados… Entonces es mejor dejar pretensiones de lado y no querer representar o hablar por otros.”[11]

El autor termina con una invitación heroica: “el tema histórico termina y las respuestas se trasladan a cada uno y a la vida.”[12]

  • MOMENTO DE DECISIÓN EN EL PERÚ

Unos días antes del 7 de junio de 1880 un grupo de peruanos valientes deciden de una manera intencional defender la dignidad del Perú y así lo hicieron entregando sus vidas junto o al lado del héroe ya anciano Francisco Bolognesi. El historiador don  Jorge Basadre, decía al recordar a Bolognesi que dentro de la negrura de la guerra salta el brillo de Bolognesi y otros ¿Elaboraron una utopía esos valerosos soldados? Nuestro homenaje y admiración por los que entregaron sus vidas hace 146 años, también por esperar o pensar una mejor condición de patria.

146 años después del fatídico suceso ocurrido en el morro de Arica en 1880, el próximo domingo 7 de junio de 2026, los peruanos después de 34 años de luchar por  la democracia, tendrán que seguir defendiéndola. Esta vez en las urnas. Los peruanos con memoria histórica no permitiremos que se vuelva a repetir lo ocurrido el 5 de abril de 1992, cuando en el Perú se instauró “una dictadura” y hasta el momento se sigue sufriendo las consecuencias.

Es pertinente manifestar que el fujimorismo por naturaleza no está capacitada para desarrollar una “vida democrática”. Por tanto, los peruanos con dignidad y memoria le dirán “NO” a la corrupción, no a la dictadura que hoy se presenta con “promesas” y palabras “dulces”. El voto será por una opción diferente. Así sea.

[*] E-Mail Cipriano.quispe@gmail.com


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